Al parecer, todos los alumnos de la clase de 1º1 de bachillerato habíamos decidido irnos de viaje a Londres, no sin antes pasar por Tenerife. Es difícil poner todo en orden, todo es muy nebuloso en los sueños...pero este ha sido uno de los numerosos que he tenido de forma muy real, demasiado real. Pasamos Carlos y yo por el pueblo en una moto que parecía pero que no era la suya. La moto funcionaba bastante mal, y opté por robar otra de color naranja y plateado de aspecto muy lujoso. De repente, me vi circulando a gran velocidad por una calle ancha y viendo como la gente se quedaba pasmada al verme pasar con esa moto cuando, sin darme cuenta, era un coche lo que conducía y me dirijía estrepitosamente a un lugar de la carretera lleno de personas. Hice algunas maniobras para cambiar de dirección y evitar el accidente girando a la derecha, lo que me llevó a un parque donde mi coche volcó en el aire al dar con una pequeña rampa en sus ruedas izquierdas, cayendo alrevés e incrustandose en uno de estos cilindros que bordean las aceras para que los coches no entren en ellas. Yo la verdad no sé ni cómo salí del coche pero lo hice sin tener un solo rasguño. Antes de verme obligado a girar violentamente vi un coche de policía, por lo que imaginaba lo que sucedería si me quedaba ahí. Entonces la gente que vió mi accidente se acercaban como para ayudarme, pero después vieron lo que había hecho y empezaron las miradas de reprobación e indignación. Recuerdo que el único que no cambió de forma de actuar fue un viejo que barría en el mismo momento en que mi coche volcaba y que miraba impasible e indiferente. Decidí que lo mejor era marcharme de allí. Lo hice, estaba en una especie de ruinas, en medio de un bosque, todo estaba bastante oscuro porque estaba bajando unas viejas escaleras de piedra que escondía la frondosa vegetación del lugar. Entonces vi a Bea...se acercó a mí, quedando unas escaleras por arriba, con los ojos inundados en lágrimas y me dijo: Julio...has matado a cuatro mujeres...Julio, las has matado... Mi voz se escuchó quebrada por el miedo y la desesperación mientras decía: Pero yo no quería hacerlo Bea! Ella se fue y también vi a un chico de mi clase, Kike, que me dijo lo mismo, "tio, es que has matado a cuatro mujeres...". Las escaleras que estaba bajando, sorprendentemente, llevaban a lo alto de una torre. En la torre había una especie de mirador exterior, algo parecido a un balcón que está por fuera. Es ahí donde me encontré con el profesor de Lengua y Literatura que también me dijo algunas palabras del tipo "no me lo esperaba, nos has jodido el viaje". Luego se marchó y me quedé en lo alto de la torre, solo y desesperado, hasta la llegada de la noche. En algún momento del sueño ví la portada de un periódico que ponía: "Accidente de tráfico ¿La trampa? Cuatro víctimas". Después de eso Pedro me llevó a su casa, donde todos los muebles que había dentro eran diez veces más grandes que nosotros y parecíamos tener el tamaño de ratones. Luego todo se volvió más normal y nos encontrabamos en la cocina, donde pude ver a Pedro en el televisor. Era la serie Física o Química y Pedro vestía un pijama azul claro y se acercaba con paso gracioso hacia un reloj, luego lo señalaba y le decía a otra persona: ¿Ves esto? ¡Son las cinco y media! Entonces le dije a Pedro: ¡eres tú! Sí,- me dijo él. Y he hablado con los de la serie, por si quieres actuar, y te han dado un papel.
Lo mejor de todo ha sido despertarme y ver que no había matado a nadie. Pero ahora que mi vida se ha vuelto muy poco interesante y aburrida me gusta soñar con cosas tan locas y que parezcan tan reales. Me sentí como un asesino, siento realidades que no existen en mis sueños...viví la desesperación imaginaria y gracias a ello sé perfectamente como debe ser que mates a cuatro personas por ir a toda velocidad por la carretera. Mi mente es una genialidad, la amo.

